Nuestro campo son las nuevas formas de conocimiento que vienen de lo que, por imposición, se etiquetó como ocultismo y esoterismo porque no había otra manera de nombrar la diferencia. Sin embargo, para limitarnos a lo que sucede en nuestro siglo, hace lustros que diferentes saberes y herramientas de esta rama del autoconocimiento han ido a parar, de manera indiferenciada, bajo la perniciosa etiqueta de autoayuda. Perniciosa, porque la supuesta comodidad comercial de esta etiqueta se ha convertido en un cajón de sastre peyorativo, en donde se colocan libros, terapias y actividades  de lo que nos incomoda, de lo que tenemos miedo a descubrir. Ya se sabe que lo que negamos y lo que rechazamos son el espejo de nuestros temores, defectos y ansiedades.

Conscientes de ello, Antípodas Ediciones propone que estos saberes, actualizados y en plena divulgación, se agrupen bajo la etiqueta de nuevos paradigmas porque refleja mejor lo que está sucediendo en un mundo fracturado, como el nuestro. Un mundo en el que las personas han ido descubriendo nuevos modos de enfrentar viejos problemas, en el que se están encontrando nuevos usos de saberes tradicionales como la astrología, la medicina ayurvédica o la antroposofía, a los obstáculos que han acompañado la existencia y desarrollo de la humanidad. En una palabra, nuestra pasión es el estudio del inconsciente humano, la búsqueda del bienestar.

«Todas las disciplinas holísticas son eficaces: se comienza desde el síntoma, el tejido implicado y el resentir de la persona. Por ello, reconocer la personalidad que tenemos delante y hacerle comprender que es ella misma (con base en el eneatipo y el subtipo) la que continúa creando esa situación de vida, y, por ende el síntoma, será la piedra angular que hará del trabajo del terapeuta algo definitivamente efectivo.»

Manuele Baciarelli